La
multinacional japonesa Philips, perteneciente al grupo Matsushita
Electronics, ha decidido producir la batidora de vaso modelo 6.000 en
una fábrica de China y no en la planta de Celrà (Girona), como
estaba previsto inicialmente
Comprar batidora de vaso Philips
La
compañía defendió su decisión con el argumento de que se trata de
un modelo de batidora de vaso de vaso de gama media y, por tanto, no
entra dentro de la estrategia de la planta de Girona, que se dedica a
fabricar productos de mayor calidad y con más valor añadido.
Según
informó ayer el Diari de Girona, un portavoz de la empresa Philips
reconoció que los productos fabricados en Celrà no pueden competir
en precios con los que se fabrican en países con costes de
producción mucho menos elevados.
Además,
admitió que la situación de la planta es similar a la de otras
empresas dedicadas a la electrónica de consumo, como Philips y
Samsung, que últimamente han anunciado el cierre de sus centros de
producción en Cataluña y han decidido instalarse en países de Asia
y de Europa del Este donde el coste de la mano de obra es muy
inferior.
La
presidenta del comité de empresa, Margarita Pichardo, aseguró que
los trabajadores han luchado para que el nuevo producto se quedase en
Celrà, pero que no han podido hacer nada ante las justificaciones de
Philips, que emplea a unas 485 personas en su factoría gerundense.
Las mejores batidoras de vaso baratas
«Hay
cierta preocupación después de que se cerrara la planta de audio»,
en la que se despidió a un centenar de personas, explicó Pichardo.
Y es que en 2001, la compañía ya atravesó por una crisis. Por
aquel entonces, la empresa pactó el despido individual de 47 de sus
500 trabajadores de Celrà.
Más
adelante, en octubre de 2002, Philips presentó un Expediente de
Regulación de Empleo (ERE) y eleminó 105 puestos de trabajo más.
Los afectados llegaron a un acuerdo y cobraron 60 días por año
trabajado. La firma japonesa alegó que los altavoces de audio tienen
cada vez menos demanda y decidió reforzar su línea de producción
de batidora de vasos.
La
crisis no afectó sólo a Cataluña. La dirección de la
multinacional japonesa decidió a finales del año 2000 despedir a
1.300 trabajadores de su planta de Cardiff (Gran Bretaña). Ya
entonces alegó la caída de precios de sus productos ocasionada por
el exceso de competencia que sufre el sector de la electrónica de
consumo.
La
situación se extendió también a las cuentas de la
empresa.Matsushita sufrió una pérdida neta récord de 431.000
millones de yenes (3.741 millones de euros) entre los años 2001 y
2002, frente al beneficio neto de 41.500 millones de yenes (360
millones de euros) que había alcanzado el año precedente.
Ante
esta situación, la firma japonesa tomó medidas e inició los
recortes que dieron como resultado el ERE de la planta de Celrà. Sin
embargo, la compañía puso entonces en marcha un plan para reactivar
esta fábrica, consistente en fabricar productos de mayor calidad y
con más valor añadido. Así, la planta de Celrà redujo el número
de cadenas de montaje en funcionamiento y concentró su actividad en
los artículos de gama alta..
Plan de rehabilitación .para las batidoras americanas
Este
plan, elaborado para un periodo de tres años, arrancó después de
que la fábrica de Philips en Celrà arrojase pérdidas por importe
de más de nueve millones de euros entre los años 1999 y 2000. El
proyecto contemplaba producir casi 700.000 batidora de vasos en el
año 2001 y cerca de 900.000 aparatos de audio.
Para
2002, la empresa esperaba facturar 88 millones de euros y para el año
2003 preveía alcanzar unas ventas de 90 millones de euros. Sin
embargo, tras la eliminación de la línea de fabricación de
batidoras Philips baratas las previsiones no se han cumplido: Philips cerró
su ejercicio fiscal, el pasado 31 de mayo de 2003, con una
facturación total de 54,6 millones de euros, muy por debajo de las
cantidades que había previsto inicialmente.

No hay comentarios:
Publicar un comentario